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Cómo una báscula ayuda en tareas de envasado

Publicado el 17/02/2017

En las fábricas se trabaja a destajo, por lo que la posibilidad de economizar gastos y aunar tiempo y esfuerzos se tiene muy en cuenta. Una de las tareas más pesadas es la de tener que clasificar, pesar y etiquetar la mercancía, aunque si las propias básculas nos hacen más sencillas las tareas de embalaje, entonces habremos avanzado hacia la productividad. Este es el caso de la báscula con etiquetadora para envasados Baxtran ETD400.

Un clásico son las balanzas ensacadoras y envasadoras, un modelo de báscula para embalaje industrial muy empleado en determinadas fábricas. Se caracterizan por estar diseñadas para pesar los materiales previamente a ser envasados en sacos de boca abierta, aportando una gran eficiencia y precisión a estos trabajos. Las podemos encontrar especialmente en la industria química, de la construcción y alimenticia (fertilizantes, hormigón, azúcar, café, harinas, granos, etc.). Su capacidad de envasado es de una media de 15-20 sacos por minuto, ofreciendo tres opciones en su alimentación: banda, gravedad o sin fin. Las básculas envasadoras pueden llenar en torno a unos 20 sacos por minuto, teniendo éstos una boca que abarca desde los 18 hasta los 38 grados. Este tipo de balanzas están elaboradas en acero inoxidable o acero al carbón con un recubrimiento a base de resina antiadherente que permitirá una mayor sujeción y evitará la presencia del polvo.

Hoy en día, cada vez son más las básculas de suelo que contribuyen en las labores de embalaje. Además de contar con funcionalidades como cuentapiezas, auto apagado, hold o indicación de sobrecarga, algunas básculas industriales de suelo van acompañadas de una etiquetadora para el control de envasados. Nos permiten diferentes opciones de impresión en la etiqueta: códigos de barra, logo, caducidad, peso, ingredientes, lote, fecha de fabricación y fecha de envasado. La impresora cuenta con un programa Qlabel que nos consentirá configurar diferentes aspectos de las etiquetas (diseño, formato, tamaño) y posteriormente guardarlas en la memoria de la impresora para poder editarlas más adelante.

Es muy sencillo poner nuestro trabajo en manos de una báscula para embalaje. Una vez la mercancía esté cerrada, simplemente tendremos que pesarla en esta eficiente balanza y gracias al equipo de etiquetado podremos controlar los envasados de forma eficaz. El sistema de etiquetadora está compuesto por un indicador GI400i que cuenta con una memoria interna y un teclado para su configuración, sin necesidad de usar una computadora. Existen diferentes modelos adaptados a las necesidades de cada cliente, variando por consiguiente su coste.

Al margen de las balanzas de suelo, las básculas para embalaje también son las de sobremesa, pues la gran mayoría de éstas cuentan con un sistema de envasado a través del cual se permite imprimir un ticket en el que se contenga tanto el peso como el precio del producto. En nuestro día a día podemos encontrarlas en fruterías, carnicerías, pescaderías y grandes almacenes.

Una báscula se convierte en el mejor aliado a la hora de cumplir la misión del embalaje. No obstante, deberemos contar con balanzas de gran precisión y eficacia, así como etiquetadoras capaces de aportarnos los datos más completos y fiables de los productos a pesar.  

 

 

 

 

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